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EL BLOG DE PEDRO

Antonio Bru / Profesor de Matemática Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid


Es profesor de Matemáticas en la Universidad Complutense y se cree capaz de curar el cáncer. Con su equipo de investigación, donde es el único que no ha estudiado Medicina, Antonio Bru asegura haber conseguido, después de 12 años de trabajo, neutralizar un tumor de hígado. Sin embargo, admite que habrá que esperar al menos dos años para aplicar la terapia a gran escala.
–¿Cómo seleccionaron al paciente para su ensayo?
–El paciente, un hombre de 56 años de edad, era uno de los enfermos que llevábamos en el equipo de investigación, un caso de cáncer de hígado que habíamos seguido. Lo elegimos porque no tenía ninguna otra posibilidad de curarse, era terminal.
–¿Cómo se le ocurrió aplicar las matemáticas para tratar el cáncer?
–La idea ha venido derivada del estudio del crecimiento tumoral. Si se anula este mecanismo fundamental de los tumores sólidos, se consigue vencer al cáncer. Es una lucha por el espacio entre el tumor y el órgano que lo aloja. En la investigación descubrimos el papel de los neutrófilos, un tipo de leucocitos. Pensamos que, si potenciábamos su producción, el órgano ganaría la batalla y ahogaría el tumor.
–Antes de llegar a este resultado, ¿hubo algún intento fallido?
–No, ni en humanos, porque este paciente es el primero al que se ha aplicado el tratamiento, ni en los ensayos con animales. Siempre que se ha aplicado ha funcionado.

A contracorriente. –¿Cuánto ha tardado en conseguir estos resultados?
–Han sido 12 años y medio muy intensos, llevamos investigando desde 1993. La teoría la publicamos hace dos años y no fue nada fácil, porque sus implicaciones están en contra de cosas que se asumían como ciertas. Por ejemplo, la velocidad de crecimiento de los tumores. Nosotros hemos descubierto que esta velocidad es constante, pero antes se decía que era exponencial hasta cierto punto. Fue difícil, porque los resultados que salieron de la investigación fueron opuestos a los que se asumían. Aun ahora, cuesta trabajo que la gente lo acepte.
–¿Qué opina de las reticencias de parte de la comunidad científica?
–Cualquier descubrimiento o resultado nuevo tarda en ser aceptado por los científicos. Hasta cierto punto, esta reacción me parece lógica.
–¿Se podría aplicar su terapia a otros tipos de tumores?
–Una de las bases de nuestra investigación es que todos los tumores sólidos tienen el mismo mecanismo de crecimiento. Si nos basamos en esta afirmación, creemos que la terapia se podría aplicar a otros tipos de cáncer. Eso sí, sólo los producidos por tumores sólidos, y no se podrían tratar, por ejemplo, los casos de leucemia y linfoma.
–¿Y qué ocurre cuando el cáncer está en una fase tan avanzada que se han producido metástasis?
–Las metástasis no dejan de ser tumores, aunque sean secundarios, por lo que deberían poder tratarse igual. En el caso de este paciente, sufría una trombosis en la vena porta como consecuencia del cáncer y se ha curado. Es cierto que se trata de un solo caso, pero lo importante es que estaba previsto por la teoría, no es una estadística, sino la confirmación clínica de la teoría. Creemos que este tratamiento podría aplicarse para cualquier tumor, porque la clave es restablecer el sistema inmunológico.
–¿El paciente está curado?
–En Medicina se dice que un cáncer está curado cuando el enfermo pasa cinco años sin el tumor. Aún no ha transcurrido el plazo, pero lo cierto es que el tumor se ha eliminado y el paciente está libre de cáncer.
–¿Cómo ha reaccionado él?
–No para de darnos las gracias. Sencillamente, no se lo cree.
–¿Cuánto tiempo tardará esta terapia en pasar a la práctica clínica?
–Hay que seguir una serie de pasos. En este caso, ya hay mucho hecho, porque el medicamento que se ha utilizado en el experimento es ya comercial. Se trata de factores de crecimiento de colonia, una proteína capaz de aumentar la producción de neutrófilos. El fármaco ya existía, y se utiliza para la recuperación de la quimioterapia o para pacientes trasplantados, entre otros. Pero no es sólo esto, para llevar el tratamiento a la práctica clínica habría que hacer más ensayos, así que todo depende del apoyo que tengamos, institucional o privado. Si lo obtenemos se podría aplicar en un año y medio o dos años.
–¿Cuánto dinero necesitarían?
–Es difícil calcular, pero para probar la terapia en otros 10 casos de enfermos de cáncer necesitaríamos, como mínimo, 50 millones de pesetas [300.000 euros].

Más investigación. –¿Realizará más ensayos próximamente?
–Al ser una terapia experimental, no se puede aplicar a cualquiera. Necesitamos permiso de la Agencia Española de Medicamentos.
–¿Y qué les diría a los enfermos y familiares que ya se han interesado por la nueva terapia?
–Les diría que, ahora mismo, no tenemos capacidad para tratar a miles de personas. Desde que se ha publicado el descubrimiento, las llamadas han colapsado la centralita. Comprendo que es una situación dramática, pero, desgraciadamente, aún no se puede hacer nada. Les diría que este ensayo es una esperanza para dentro de dos años.
–En la actualidad, ¿está en marcha algún ensayo clínico similar al que ha realizado su equipo?
–No, no hay ninguno igual, porque hemos seguido un camino totalmente distinto al resto.
–¿Calificaría el resultado del experimento como un «milagro»?
–Parece un milagro, porque el tratamiento es sencillo y eficaz, pero no lo es. En realidad es el fruto de mucho trabajo.
–¿Cómo influyó el cáncer que vivió en su familia en su investigación?
–El cáncer que sufrió mi abuela fue el germen que me empujó a moverme para buscar una solución. Poco podían imaginar los alumnos de Antonio Bru Espino, profesor de Matemática Aplicada, que estaban ante un hombre capaz de curar el cáncer. Esto, al menos, es lo que él cree, aunque con todas las precauciones posibles y mucha más investigación. A sus 43 años recién cumplidos, Bru, soltero y dedicado de lleno a la investigación, ha conseguido, junto a su equipo, el resultado que tanto ansiaba: que un paciente terminal ganara la batalla a un tumor de hígado. Atrás han quedado los años de estudio en la Universidad Complutense de Madrid, donde ahora da clases, y los 12 años de «duro trabajo» junto a su equipo. Por delante, vencer las reticencias de gran parte de la comunidad científica y conseguir apoyo para realizar nuevos ensayos. Con este experimento, afirma que ha unido sus «dos vocaciones», la Biología y las Matemáticas.

2 comentarios

esperanza -

Tengo unos enlaces a conferencias dadas por el profesor.
Esta1ª es de la universidad de Oviedo en Marzo 2006

http://www.etsiig.uniovi.es/conferencias/default.asp
y tambien tengo otra de la universidad complutense de Madrid donde hablan varios conferenciantes y entre ellos(creo el tercero) habla Antonio Bru.
Aula Miguel de Guzman
Tiene un video aparte.
http://ucinema.sim.ucm.es/video/ucm/demanda/jormate151205_t.htm
Ambas son muy interesantes y con aportes cientificos.
saludos

Esperanza -

Antonio Bru ha lanzado un comunicado a la opinion pública,leanlo no tiene desperdicio.

"EN RELACIÓN A LAS NOTICIAS APARECIDAS RECIENTEMENTE " del 20 de julio del 2007.

http://www.mat.ucm.es/~abruespi/

saludos